lunes, 11 de mayo de 2009

Primer día de Rutina sin ella.

Hoy empezé sin ella, por la mañana todo iba bien hasta podía hablar con los amigos de lo sucedido, mientras fue pasando el tiempo me iba entristeciendo cada vez más veía un emoticon del Messenger que ella me mandó y los ojos se me llenaron de lágrimas, a partir de ese momento cada minuto tenía que morderme la lengua para que no corrieran por mis mejillas.
Vi que se conectó al MSN, fue lo peor que me pudo haber pasado en ese momento.
Ya no soporto estar en la oficina, ya quiero ir a casa y liberar estos sentimientos. La extraño con todo mi corazón.

Con Dedicatoria.

No sé si algún día volverá, no se si nuestras vidas se volverán a unir, no sé si ella me volverá a amar; lo que si sé es que yo la voy a querer siempre con toda mi alma, sé que siempre será para mí esa persona especial que ha sido, sé que siempre estaré con los brazos abiertos para recibirla, sé que intentaré ser el mejor para que pueda confiar en mí.
Una mujer como ella llega a la tierra cada millón de años y yo fui el afortunado de compartir diez años con ella, por eso siempre le estaré agradecido; siempre estará en mi mente esa cara bonita, de bella sonrisa, y ojos atractivos; siempre estarán en mi mente esos sarcasmos que puntualmente elegía; siempre será el amor de mi vida.
Espero con toda el alma que algún día regrese a mi lado, mientras tanto sólo le puedo decir que yo siempre la esperaré con los brazos abiertos.

El final.

Desafortunadmente sucedió; el 10 Mayo del año 2009 apróximadamente a las 02:30 Hrs, me lo confirmó, era ese el momento en el que ella estaba terminando la relación. Sus argumentos fueron particularmente dos: el primero decía que necesitaba estar sola, necesitaba saber quién era ella, necesitaba saber que ella podía hacer las cosas; el segundo decía que no podía comunicarse conmigo, que sentía que lo que me decía yo no lo entendía y que lo fundamentaba en que teniamos intereses distintos, en lo personal no creo que eso sea razón para dejar a alguien, todos tenemos intereses distintos.
Ella me dijo que me quiere y que nunca dejara de hacerlo, que he sido muy bueno y que no es por mí, hice y dije todo lo posible porque se quedara, porque cambiara de opinión, no lo logré.
Fue como si me hubieran dado un gran golpe a la altura del pecho, fue como si algo por dentro se reventara, fue algo que con palabras no se puede explicar. Casi no dormí, lloré, lloré y volví a llorar; desperté y todo me recuerda a ella, desde un emoticon del messenger hasta la cama en donde dormíamos juntos, abrazados, en la cama donde hacíamos el amor, donde le decía... hasta mañana, que descanses.
No sé como voy a salir de esta, por más que lo intento la única solución que encuentro es que ella regrese conmigo, eso, eso realmente me haría el más feliz.

viernes, 8 de mayo de 2009

Las cosas no cambian

Ya llevamos casi dos semanas así, hablandonos para lo indispensable, siendo indiferentes, como si no sintieramos nada el uno por el otro, como si fueramos simplemente unos extraños que viven juntos.
Ayer por la noche estuve a punto de armarme de valor y decirle, ¿Qué vas a hacer? porque no podemos seguir así, y aquí la que parece que no quiere estar eres tú; pero no pude, pensé en el suplicio que sería ir a trabajar todo el viernes si algo en la confrontación saliera mal, para no perder la costumbre se quedo en el Messenger hasta muy tarde, y como siempre los malos pensamientos llegaban a mi mente y me carcomían los celos por dentro tan sólo de pensar que estaba hablando con él, llegó un momento tan fuerte de desesperación que me dieron ganas de levantarme de la cama e ir hasta donde estaba ella y decirle ¿Con quien hablas a estas horas de la madrugada?, pero creo que ahorita lo más importante es la serenidad.
Hoy tengo que hablar con ella, supuestamente irá a tomar un café con unas amigas, a estas alturas ya no confío, pero consciente estoy de que pueden ser sólo ideas mías; sin embargo necesito decírselo hoy porque yo no puedo seguir así, la angustia es horrible, prefiero saber que todo terminó y empezar a rehacer mi vida, a continuar con la incertidumbre de no saber que va a pasar.

jueves, 7 de mayo de 2009

Hacia abajo.

Hoy estoy particularmente triste, el día de ayer se quedó hasta muy tarde chateando, y estoy seguro que era con él. No sé que hacer, me gustaría llegar y abrazarla y decirle... ya pasó, vamos a estar bien, olvídemos los malos ratos y empeñemonos en tener sólo buenos, pero sus rechazos y mi poca energía ante estas cosas me hacen desistir; siempre he sido yo (salvo una o dos excepciones) el que resuelve los problemas, el que dá el primer paso el que termina pidiendo perdón y diciendo que va a cambiar, y eso, eso cansa, es como si uno tuviera fichas que vas gastando cada que lo necesitas, y ahora creo que se han acabado las mías.
Hoy como todos los días siento que la quiero con toda mi alma, me veo junto a ella el resto de mi vida y me veo feliz, pero yo sé que para ella no es igual. Como es posible que una persona a la que le entregas todo lo que eres, no te corresponda de la misma manera, no concibo la idea de estar sin ella, pero siento que es inevitable, siento que en cualquier momento pasará.

A partir de ahora.

He realizado un breve resumen para entender de que estamos hablando, las siguientes entradas serán a modo de diario, para escribir cómo me siento, qué está pasando, y como van las cosas, por ahora creo que sólo escribiré acerca de ello.

Éste puede ser el hilo negro.

Desde que ella entró a la Universidad, conoció a mucha gente, pero se llevaba particularmente bien con un tipo, yo estoy seguro que ella le gustaba a él, y él no le era tan indiferente a ella; sin embargo él tenia novia y ella estaba conmigo por lo tanto nunca fueron más allá de ser amigos. Recientemente el trono con su novia con la que tengo entendido que ya llevaba más de cinco años, ésto se lo comunico a ella y le dijo que era irremediable, es decir, que nunca regresaría con su exnovia. últimamente han estado mucho en contacto por Messenger y esas páginas de redes sociales, y coincide con que veo que ella más que nunca no está agusto con la relación.
Se me estruja el pecho sólo de pensar en eso, pero tal vez, sólo tal vez, ése sea el hilo negro de su situación. Hace poco fue a una fiesta de una amiga, en donde el iba a estar, y curiosamente es de las pocas fiestas a las que ha ido.
No sé que pensar, no quisiera creer que esto pueda ser ciero, pero creo que tengo que estar preparado.

No entiendo.

Después de la última discusión, pensé que ya todo iría hacia mejor, quedamos en que nos ibamos a dar respiros de individualidad, es decir, me iría yo algun fin de semana con mis padres y el niño para que ella estuviera sola esos dos días y viceversa; desafortundamente no es así, actualmente estamos peleados, y son tonterías las que nos llevan a eso; no entiendo qué es lo que pasa, si ella me ha confirmado que quiere estar conmigo, porque está de malas, porque enojada, porque se empeña en hacer las cosas difíciles. Hace un par de días me acerqué a ella, le di un beso y le dije... ¿Vas a seguir enojada? Y me respondio tajantemente NO, ¿Entonces? le pregunte, y me dijo ...es que no estamos bien... sólo me levante y me fui a dormir.

Oportunidad.

Debido a la notoria falta de felicidad en ella, la última vez que discutimos le dije que si ella no era feliz conmigo, que si ella no quería esto en su vida, que la puerta estaba abierta, que fuera a buscar su felicidad porque lo que yo quiero es que sea feliz, le afirmé que yo la iba a apoyar en todo lo que pudiera, que sólo tenía que pedirlo y si yo podía lo haría con mucho gusto, lo haría porque la quiero. Su respuesta fue que eso ya lo había pensado, y que definitivamente no era su deseo separarse de mí, eso me reconforto tanto. Ese fue un gran día.

Toda una vida.

Sería difícil resumir nuestra relación, yo creo que es una relación como cualquier otra, creo que siempre ha imperado la fidelidad, el respeto, la confianza y el amor; al principio fue difícil porque nos costaba trabajo vernos y esta situación era causada por mí, aún así ella siguió, y eso es algo que le voy a agradecer siempre; pero cuando nos veíamos era genial, era algo que no puedes explicar, un bienestar incomparable, era claro que ahí es donde queríamos estar era nuestro sitio seguro, juntos nada importaba; llegó un momento el que ya comenzamos con más seriedad la relación, es decir, ya nos veiamos cada que queríamos vernos (casi a diario), no había mentiras, nos contabamos todo, compartíamos todo etc., juntos no había nada que no pudieramos superar, juntos eramos todo lo que en ese momento queríamos ser, incluso eramos pareja modelo ante algunos amigos.
Después de cinco años de relación llegó un hijo, porsupuesto no planeado, pero no por eso menos querido, la decisión de tenerlo fue difícil para ella pero lo aceptó; al principio ya con el niño ella estaba deprimida, fue muy difícil el primer año, no era lo que teniamos pensado pero la vida nos ayudo mucho, conseguí un buen trabajo y poco a poco lo superamos y lo superamos bien. Los dos años siguientes fueron buenos años, teniamos el dinero suficiente para darnos pequeños lujos, para ser totalmente independientes, para disfrutar de la vida.
Pero como toda relación se fue deteriorando, por la rutina, por los problemas económicos que siempre aparecen, por las metas no conseguidas, por las frustaciones, jamás ha habido infidelidad pero si rutina, mucha rutina. Los últimos dos años hemos tenido más problemas que los que tuvimos todos los años anteriores juntos, yo he tratado de poner todo de mi parte tal como me he manejado en la relación, tratar de complacerla en todo lo que estaba en mis manos (y a veces hasta lo que no), hacer lo que ella quería, no pedirle nada más que cariño, tragarme las cosas que me molestan cuando sabía que no eran más que tonterías, con el argumento de que era más importante que estuvieramos bien a discutir por algo que no tenía sentido; pero parece que todas esas cosas no han sido suficientes para que ella tenga un bienestar, siempre está de malas, enojada, cortante etc.
Cada que eso pasa es muy triste, porque uno se pone a pensar en todos los momentos buenos, que fueron demasiados y que ahora son tan pocos.

Algunos años atrás.

Hace algunos años la conocí, ella era delgada, de tez muy blanca, cabello obscuro, estatura mediana y rasgos finos; me parecía bonita, diferente, pero sobre todo estaba a mi alcance. Compartíamos las mismas clases, empezamos a compartir los tiempos libres, las salidas de la escuela, incluso a veces hasta las llegadas. Un buen día las circunstancias me orillaron a pedirle que fuera mi novia, y no es que no lo quisiera, más bien era que tenía muy poca experiencia en esos temas y temía demasiado un no como respuesta; se lo dije de la manera menos romántica posible, así como si fuera cualquier cosa, con miedo, hasta un poco patético diría yo, pero finalmente y despues de hacerse la interesante me dijo que sí, y ese día comenzó una historia de varios años.